top of page

El pasado no te encadena: cómo dejar de vivir desde la herida y elegir la libertad interior

Hay una frase que incomoda porque revela más de lo que quisiéramos aceptar:

no es el pasado el que nos retiene…

es la forma en la que seguimos habitándolo.


Muchas personas creen que están atadas a lo que vivieron.

A una herida.

A una traición.

A una carencia.

A una historia que no eligieron.


Pero la verdad es más sutil —y más poderosa— que eso.


El pasado no tiene brazos para sujetarte.

No tiene voz propia.

No aparece solo.


El pasado vive porque lo llamamos.

Cada vez que decimos “soy así por lo que me hicieron”.

Cada vez que explicamos nuestra dureza, nuestro miedo o nuestra inercia desde lo que ya ocurrió.

Cada vez que evitamos transformarnos porque “no es tan fácil”.


Tu pasado no te define. Descubre cómo dejar de vivir desde la herida, asumir responsabilidad consciente y elegir una libertad interior real.


Al inicio, el pasado parece una explicación legítima.

Luego se convierte en una justificación cómoda.

Y, sin darnos cuenta, termina siendo un refugio… uno que protege del cambio, pero también del crecimiento.


El dolor no es el problema


El dolor vivido no te define.

No te etiqueta.

No te sentencia.


Lo que sí puede hacerlo es la identificación con él.


Cuando una experiencia deja de ser algo que ocurrió y se transforma en el centro de tu identidad, algo se rompe en el interior.


Ya no decides desde la conciencia, sino desde el relato.


Y cuando el relato pesa más que la voluntad, no estamos frente a una persona herida… sino frente a una persona detenida.


Porque sanar no es negar lo que paso. Es dejar de vivir desde ahí.


Responsabilidad no es culpa


Hay una diferencia profunda entre reconocer una herida y usarla como argumento permanente.


La responsabilidad personal no te acusa.

Te devuelve el poder.


No te pregunta por qué te pasó.

Te pregunta qué vas a hacer ahora.


Mientras sigas mirando tu vida solo a través del retrovisor, seguirás conduciendo sin dirección.


La libertad comienza cuando decides que tu historia no termina donde te lastimaron, sino donde eliges responder distinto.



La verdadera libertad es interior


Epicteto lo expresó con una claridad desarmante:


“Puedes encadenar el cuerpo, pero no la mente que ha decidido gobernarse.”

Nadie puede cambiar lo que viviste.

Pero nadie puede obligarte a seguir viviendo desde ahí.


La mente que se gobierna deja de reaccionar

y empieza a elegir.


Elegir no desde el miedo aprendido,

sino desde la conciencia despierta.



Hoy no eres tu pasado


Eres lo que haces con él.

Eres la decisión que tomas hoy.

Eres la valentía de soltar el personaje que te protegió, pero que ya no te permite avanzar.


El pasado puede enseñarte. Pero no merece gobernarte.

Y cuando lo entiendes, algo se libera por dentro:

ya no necesitas huir, justificar ni endurecerte.


Solo caminar…esta vez, desde la libertad


Hay momentos en los que creemos que algo externo nos detiene.

Una historia.

Una experiencia.

Un pasado difícil.


Pero cuando miramos con honestidad, descubrimos algo incómodo y liberador a la vez:

no es lo que pasó… es desde dónde seguimos viviendo.


El pasado no tiene poder propio. Se lo damos cuando lo usamos como identidad.

Y aquí viene la pregunta que cambia todo:

🤷‍♀️ Si hoy no tuvieras que explicar quién eres desde lo que te dolió, ¿quién serías?


Porque sanar no es borrar la historia.

Sanar es dejar de usar la historia como argumento para no avanzar.

Hoy puedes elegir gobernarte.

Pensar distinto.

Responder distinto.

Vivir distinto.


☕ Si esta reflexión resonó contigo, te invito a conectar conmigo para iniciar una Experiencia Espresso Personalizada 1:1.


A veces, una conversación consciente cambia más que años de silencio o terapias.


El dolor vivido no te condena.

Pero identificarte con él sí puede detenerte.


La libertad comienza cuando dejas de preguntarte

“¿por qué me pasó?”

y te permites preguntar con honestidad:

¿qué voy a hacer ahora con esto?


No es el pasado lo que te mantiene presa, sino la forma en que sigues viviendo desde él. La libertad comienza cuando eliges responder distinto.



El pasado explica, pero no gobierna.


Sanar no es olvidar, es dejar de decidir desde la herida.


Este proceso también aplica al matrimonio y a las decisiones que hoy te pesan.


Si necesitas claridad para decidir sin culpa, mi libro Matrimonio ¿beso, reto o rezo?puede acompañarte en ese camino.



👉 Está disponible en el enlace de mi perfil.

Nos leemos en el siguiente Coffeebreak

Karla Maldonado Cabieses


Gracias por haber leído este artículo. Si desea mantenerse actualizado, suscríbase al boletín pulsando aquí


 
 
 

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
bottom of page